domingo, 2 de mayo de 2010

La batalla de los Dioses.

Respetuosamente, concentro su atención en el punto del horizonte que sabia que era el de la salida del astro, y dejo su mente en blanco, sin permitir que ningún pensamiento se abriera paso en su cerebro...
Al respirar, con cada bocanada pausada de aire que entraba en su cuerpo, sentía que subía una corriente de energía por su columna vertebral desde la ingle hasta lo alto de la cabeza...
Cuando la energía llego hasta la coronilla, casi al mismo tiempo, salió el sol por el horizonte y el primer rayo del padre de la vida entro por sus ojos y le lleno de luz y de música, erizándole la piel de todo su cuerpo. Su ser entero se estremeció en el contacto supremo y vivificador con la luz de Aton, el padre sol...
Era el ragnarok de los Nórdicos, el día del fin de la cuenta larga de los Mayas, el día del juicio final de los cristianos...Y los dos Ankh se juntaron, fundiéndose en un solo rayo intensísimo de luz que provoco una gran explosión, creadora de vida, en la que el oro vivo se fundió con los espíritus de los dos...

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